El problema no fue hallarte, el problema es olvidarte: La verdad que no, no fue ningún problema encontrarte; te agregué al Facebook, me aceptaste, hablábamos. Al principio desconfiabas (nunca dejaste de hacerlo) decías que te hablaba para molestar a otras personas, o para simplemente distanciarte de ellas, y con el tiempo te demostré que no era ese mi objetivo (de todas formas creo que seguís sin entender cuales son mis motivos para hacer lo que hago y sinceramente no creo que los puedas entender alguna vez). Nos encontramos una noche sin habernos visto con anterioridad y en menos de 3 minutos pasamos a conocernos desde siempre, algo verdaderamente increíble, hay que aceptarlo, tenemos una conexión verdaderamente ÚNICA, tal vez parezca raro o difícil de entender, tal vez no hay una explicación de lo que pasó, y es que yo no necesito ninguna explicación más que un beso y una mirada tuya, pero evidentemente vos necesitas explicaciones para todo, desconfiado como VOS solo.
El problema no es tu ausencia, el problema es que te espero: Cuando no estás te extraño pero me consuela el hecho de pensar que en pocas horas voy a verte, voy a tenerte al lado mio, voy a poder abrazarte, llenarte de besos, morderte la nariz y hacer las millones y millones de boludeces que hacemos cuando estamos juntos. Desde mirarnos y sonreír, hasta estallarnos de risa por las canciones estúpidas de los diarios truchísimos. El problema no es extrañarte un día, el problema es necesitarte conmigo, y saber que no vas a volver, y aún así seguir esperándote y dando lo mejor de mi para que un buen día decidas volver a lo de antes.
El problema no es problema, el problema es que me duele: No hay problema con el problema, el temita acá es que no paro de pensarte un segundo e inevitablemente me largo a llorar como una nena de 3 años y me olvido hasta de cómo respirar.
El problema no es que mientas, el problema es que te creo: El problema no es que digas que me querés, ni que querés volver conmigo, ni que soy lo más lindo que te pasó. El problema es que como una estúpida yo creo todo eso y después me doy cuenta que si me quisieras, me hubieras creído desde un principio; si querías volver conmigo, estaríamos juntos; y si yo fuera lo más lindo que te pasó, no me cambiarías por nada del mundo. El problema no es que digas que me querés, el problema es que vos no sabes lo que querés, y pensas que dejándote llevar por lo que los demás dicen lo vas a saber, y lamento informarte que no es así. Nadie más que vos sabe lo que es bueno para vos, porque el único que sabe lo que verdaderamente sentís, pensas y querés de verdad, sos vos.
El problema no es que juegues, el problema es que es conmigo: No sé si me habrás visto cara de pelota de fútbol o algo por el estilo (lo cuál no sería raro en vos ya que tu vida gira alrededor del fútbol y a todo le buscar forma de pelota e inmediatamente empezas a hacer jueguitos) Me duele ser una piedrita más de esas que empezas a patear por la calle. Lamento decirte que conmigo no vas a jugar (Sí claro, ni yo me la creo) Tengo los ovarios suficientes para decirte que sos mi vida, y para jugarmela por vos; pero no para decirte que con todo esto lo único que hago es lastimarme más, porque vos no sabés si me queres, y tampoco sabés si querés estar conmigo. Sinceramente soy bastante estúpida.
Si me gustaste por ser libre, ¿quien soy yo para cambiarte?: La verdad que sí, te conocí suelto y soltero, con todas tus turras ahí matandose para ver quién te firmaba más. ¿Quién carajo me creo yo para intentar cambiarte? Vos mismo lo dijiste, no somos nada.
Si me quede queriendo solo, ¿cómo hacer para obligarte?: En una relación tiene que haber amor de las dos partes y si vos ya no me querés, no me queda nada más que hacer que dejarte en paz y no joderte. Pero estaría buenísimo, que si no me querés más me lo digas, porque lo único que logras sino es que nos sigamos lastimando.
El problema no es quererte, es que tú no sientas lo mismo: Y es que a mi no se me hace ningún problema el hecho de quererte como te quiero, ni de dejar todo por vos, ni jugarmela. El problema es que vos no me querés de la misma forma, no darías lo mismo por mi. Y como te dije en reiteradas ocasiones, a veces pienso que sin mi estabas mejor y cuando antes lo negabas rotundamente, hoy te encargas de refregarmelo con estados estúpidos y firmas que sabes que me alteran.
¿Y cómo deshacerme de ti? si no te tengo; ¿Cómo alejarme de ti? si estas tan lejos: La frase lo dice todo, no te tengo y estás lejos. ¿Qué pretendo lograr? Si el tiempo y tu entorno cada vez te alejan más.
Y es que el problema no es cambiarte, el problema es que no quiero: Sos así, me gustaste así, te quiero así y no quiero cambiarte ni un solo pelo, aunque siendo así a veces me lastimes, voy a seguir dando todo por vos.
El problema no es que duela, el problema es que gusta: No es que ME GUSTE pero tampoco hago nada para que deje de doler, tranquilamente podría dejar de hablarte, borrarte de todos lados e intentar no pensarte, lloraría menos, sufriría menos, no cabe duda. Pero no quiero, porque quiero que sigas formando parte de mi vida, llamalo como quieras, pero para mi es AMOR.
El problema no es el daño, el problema son las huellas: El problema no es lo mucho que lloro hoy, ni lo mucho que lloré antes, ni lo que voy a llorar mañana. El problema no es sufrir por saber que no te tengo y posiblemente no vuelva a tenerte. El problema es que los cambios que lograste en mi, y todas las frases, las miradas, las sonrisas, los gestos que dejaste en mí, van a seguir estando, por lo tanto una parte tuya vive en mí, y va a seguir ahí me guste o no, te guste o no. Y es ESO lo que me duele y me va a seguir doliendo porque por más que en algún momento vaya a querer olvidarte, nunca voy a poder borrarte del todo.
El problema no es lo que haces, el problema es que lo olvido: El problema no es que te hagas el superado, y digas que así estas perfecto, que ser soltero es genial, que la pasas re bien, el problema es que digo “ah si? Tan bien estas? Perfecto no te hablo más entonces, hacé la tuya si tanto queres” Pero ni yo me creo porque me miras y me olvido de todo eso que decís y haces.
El problema no es que digas, el problema es lo que callas: El problema no es que digas que me queres, ni que queres volver conmigo. El problema es todo lo que NO me estás diciendo y soy yo la que te oculta cosas…
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