Faltan aproximadamente 13 horas para que empiece el torneo de Versalles, primer torneo del año (ya que no quise ir a los anteriores, por falta de confianza y porque no me sentía del todo cómoda con la serie). ¿Nervios? Nosé si son nervios, las ganas de estar en la corredera frente a la jueza, las ganas de que ese momento ya pase y estar en la premiación, o simplemente son ganas de volver a competir con esa serie que tantos problemas me trajo en el 2009.

Se que no va a ser fácil, hay muy buenas competidoras y el nivel de dificultad se hace cada vez más alto, cada vez veo más lejos el podio y eso es una de las cosas que me hacen dudar si seguir adelante con esto o frenar acá. Ayer mi entrenadora me dió un cuadernillo que tengo que leer para estar más informada sobre los bonaerences, me sentí agradecida con ella por contar conmigo para esto, pero a la vez tengo miedo de que los nervios me superen a tal punto de no poder controlarlos y que esta competencia y las que le siguen solamente sean un disgusto más; espero que no sea asi.
Desde que empecé con este deporte, me enseñaron que cuando estoy en la corredera no tengo que pensar en nada más que no sea la serie. Hasta de la jueza me tengo que olvidar a veces para no sentir presión. Pero ¿Cómo lograr que todo el mundo que te rodea desaparezca en esos 10 minutos que estas jugandote el torneo? Es complicado y por más que haya ido a varios torneos, sigo sin acostumbrarme a esa presión momentanea, y lo único que se me cruza en la cabeza cuando practico la serie es en no fallarle a mi entrenadora y a todas las personas que estan ahí mirandome y esperando lo mejor de mi. Cuando escucho "Sasha" y veo a la jueza asintiendo con la cabeza, se paraliza todo y en mi mente solamente están los elementos de la serie y las típicas frases que Vale suele repetirnos: "Piernas extendidas", "no flexiones los brazos", "Ësa pausa en el souplesse tiene 0.30 de descuento", "Mirate las manos en el mortero", "Rechazá", y otras frases más que en este momento no recuerdo.
Admito que no hay nada más lindo que pararte en lo más alto del podio, pero también hay que saber perder. Es algo que todavía yo no pude aprender, y dudo que algún día la palabra "PERDER" se incluya en mi vocabulario. Esto complica mucho más las cosas y hace que cada vez me exiga más y más, sin importarme lo que tenga que dejar para hacer que las cosas me salgan cada vez mejor.
Cuando compito, dejo la vida en la corredera, soy feliz de estar ahí compitiendo y demostrando lo que puedo hacer, a pesar de mis errores, mis nervios, mis ancias de saber los resultados, mis ganas de llorar y reirme, a pesar de todo, trato de seguir adelante con la mejor cara.
Tener las compañeras que tengo, es lo más lindo que me pudo haber pasado haciendo este deporte. Se formó un grupo muy unido y por eso día a día les agradezco a cada una de ellas el haberme bancado con malhumor, llorando inconsolablemente, riendome cuando las cosas me salian bien y haber soportado mis malas caras cuando las cosas no salían como yo quería. Es por ELLAS que también sigo adelante, su buena onda de todos los entrenamientos, sus sonrisas a pesar de qe todo esté mal, sus abrazos, la paciencia que me tienen, los momentos compartidos en ese gimnasio son inolvidables y no los cambio por nada en la vida.
No me sale PERFECTA la serie, lo reconozco y lo tengo más que claro, pero mañana voy a ir con toda la mejor onda a dejar lo mejor de mí en esa corredera y a intentar seguir mejorando. Espero que salga todo bien mañana, no sólo para mí, sino también para mis compañeras que BIEN merecido lo tienen -

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